Curiosidades de las habas

Empezamos en esta época del año a disfrutar de las habas, un producto peculiar, motivo de muchas historias y legendas. Estas leguminosas están presentes en nuestra alimentación desde la aparición de la agricultura. Parece ser, que tienen su origen en la Asia Menor y el Norte de África y es uno de los cultivos más antiguos del mundo. Existen testimonios de su domesticación en el periodo Neolítico – 6.000 años a.C. Ya eran conocidas por los antiguos egipcios, griegos y romanos, que las consumían secas, en grano verde y con vaina. A lo largo de la historia han sido consideradas como alimento funerario. Los egipcios pensaban que eran impuras debido a la creencia de que escondían las almas de personas difuntas y los romanos no las comían ni mencionaban en los días dedicados a Júpiter. 

A la especies europeas de las habas se añadieron las autóctonas del continente americano, teniendo datos de su existencia aun más antiguos que en Europa. En la Edad Media solo las comían las clases bajas y se usaba en la alimentación animal. Más tarde se llego a amasar pan con harina de haba por la escasez de las cosechas de trigo, cebada y centeno. Algunos les atribuían que provocaba esterilidad y que eran afrodisiacas. Los árabes promovieron su cultivo y durante el periodo renacentista alcanzaron su sofisticación acompañando a la carne en los platos.

El origen de esconder una haba en el roscón de Reyes como augurio de fortuna para el que se la encuentre, viene de la época de las fiestas romanas en donde se le entregaba una haba al “Rey de la Fiesta”. Actualmente en Italia, se consumen dulces en forma de haba en el día de los difuntos.

En  Cataluña las habas se cocinan desde tiempos antiguos y se tienen datos del S.XIV y la receta “a la catalana” se remonta a mitad del S.XIX. Hoy en día es uno de los platos típicos catalanes más apreciados y consumidos durante la temporada de la cosecha que comienza, dependiendo del clima, ya a primeros de febrero y puede finalizar bien entrado el verano.

Roser y Montse Babot

Sant Joan Despí, 7 de febrero de 2014